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Jury

Conviértete en jurado de Masters de Feu 2018 y vive el concurso desde la primera fila

El sábado 22 de septiembre de 2018, cinco espectadores fueron seleccionados al azar en el hipódromo de Compiègne para formar parte del jurado de Masters de Feu. Una oportunidad única para puntuar los espectáculos en competición, junto a Gérard Jugnot, Sandra Lou y Philippe Candeloro, con premios en juego.

Devenez juré aux Masters de Feu 2018 et vivez le concours au premier rang

Y si, por una noche, no mirara los fuegos artificiales solo desde las gradas, sino desde la mesa del jurado? Para su tercera edición, organizada el sábado 22 de septiembre de 2018 en el hipódromo de Compiègne, Masters de Feu invitaba al público a participar en una de las decisiones más esperadas de la velada: designar al ganador del Master d'Argent 2018. Cinco espectadores debían ser elegidos por sorteo in situ para unirse a las personalidades reunidas en torno al presidente del jurado, Gérard Jugnot. Una forma elegante y espectacular de recordar que la pirotecnia es un arte de precisión, pero también una emoción compartida.

Cinco plazas abiertas al público en el jurado 2018

El principio era simple, directo y especialmente atractivo: los espectadores presentes en el hipódromo podían inscribirse desde su llegada para intentar convertirse en miembros del jurado. El sorteo, anunciado para las 20:00, debía permitir designar a cinco representantes del gran público. Estos jurados por una noche tenían después la misión de observar con atención las creaciones en competición, compararlas y calificarlas según el marco fijado por la organización.

La experiencia iba mucho más allá del simbolismo. Ser jurado en Masters de Feu significa cambiar de perspectiva: ya no se trata solo de maravillarse ante la amplitud de un cuadro aéreo, la potencia de un bouquet final o la precisión de una sincronización musical. Se aprende a mirar. Se distinguen los efectos, los ritmos, las transiciones, la narración, el equilibrio de los colores, el dominio del tempo y la capacidad de un espectáculo para cumplir su promesa artística de principio a fin.

Junto a Gérard Jugnot, Sandra Lou y Philippe Candeloro

Para esta edición marcada por el cine, Masters de Feu confió la presidencia del jurado a Gérard Jugnot, actor, director y productor. Su presencia encajaba de forma natural con el tema 2018, « Les émotions du cinéma », que invitaba a los artificieros a traducir en luz, ritmo e intensidad todo lo que el séptimo arte sabe provocar: suspense, lirismo, humor, nostalgia, aliento épico o pura magia visual.

A su lado figuraban, entre otros, Sandra Lou y Philippe Candeloro, dos personalidades ya vinculadas a la historia del concurso, así como otros invitados procedentes de los ámbitos de la cultura, el espectáculo, los medios y la vida local. Esta combinación de miradas profesionales, sensibilidades artísticas y representantes del público constituye una de las fortalezas de Masters de Feu: permite evaluar los espectáculos tanto por su técnica como por su coherencia y su capacidad de emocionar de inmediato.

Calificar un fuego artificial: una responsabilidad y también un privilegio

Los cinco espectadores elegidos por sorteo no eran simples invitados de honor. Debían participar en la puntuación de los tres países en competición, con una nota sobre 20 puntos y según los criterios anunciados por la organización. En un concurso internacional de arte pirotécnico, esta misión exige una atención constante: cada segundo cuenta, cada silencio puede ser intencionado, cada subida musical debe encontrar su respuesta en el cielo.

La estética general de un espectáculo, la precisión de las figuras, la calidad de la sincronización o incluso la emoción que transmite son elementos que transforman una sucesión de disparos en una verdadera composición. Un fuego de concurso no es solo un fuego « espectacular »: debe contar una historia, sorprender, respirar, crear una atmósfera y conducir al público hacia un final a la altura del tema. El jurado debe, por tanto, conjugar su impresión personal con una observación más estructurada, casi crítica.

Francia, Canadá, Polonia: tres visiones del cine en el cielo de Compiègne

La edición 2018 reunía a tres competidores internacionales en torno a un mismo reto: interpretar « Les émotions du cinéma » en quince minutos de espectáculo. Francia estaba representada por la empresa Grand Final, Canadá por Apogée y Polonia por Surex. Tres firmas, tres culturas pirotécnicas, tres maneras de escribir en el cielo de Compiègne una partitura hecha de luz, música y sensaciones.

La elección del tema abría un campo creativo especialmente rico. El cine permite los contrastes: la delicadeza de una escena íntima, la tensión de una persecución, la grandeza de una gran producción, el brillo de un musical, la emoción de un recuerdo. Para los artificieros, el reto consistía en evitar la simple ilustración para construir un verdadero relato piro-musical. Para los jurados, había que percibir esa intención y medir la forma en que cada equipo lograba hacerla legible, sensible y espectacular.

Un Master d'Argent decisivo para la gran final del Master d'Or

El trofeo en juego, el Master d'Argent 2018, representaba mucho más que un premio de la noche. Abría el camino hacia la gran final del Master d'Or 2019, donde los ganadores de las ediciones anteriores debían reencontrarse para un enfrentamiento de altísimo nivel. Es esta arquitectura en varias etapas la que da a Masters de Feu su intensidad particular: cada edición construye la siguiente, cada vencedor se gana el derecho a volver para defender su puesto frente a los mejores.

Para el público jurado, esta dimensión añadía peso al voto. La decisión no solo coronaba el espectáculo más atractivo de la noche; también contribuía a escribir la trayectoria del concurso. Elegir a un ganador significaba designar al artificiero que llevaría los colores de su edición en la cita superior. Esta perspectiva da a la puntuación un sabor particular, entre el placer de espectador y la responsabilidad de selector.

Premios para prolongar la experiencia más allá de la velada

Los espectadores elegidos por sorteo también recibían una dotación atractiva: dos entradas en Carré d'Or para la gran final 2019 del Master d'Or, así como dos entradas para el Parc Astérix. El concurso asociaba así la experiencia poco común de formar parte del jurado con la promesa de volver a vivir el evento en condiciones privilegiadas. Una manera de prolongar el vínculo entre Masters de Feu y quienes crean su ambiente: el público.

Porque el éxito de una noche pirotécnica también depende de ese fervor colectivo. En Compiègne, los espectadores no son meros testigos: sus reacciones acompañan la dramaturgia de los espectáculos, sus silencios indican atención, sus aplausos celebran la audacia, la belleza o la sorpresa. Al invitar a cinco de ellos a sentarse en el jurado, Masters de Feu reconocía plenamente esa inteligencia del público.

Una velada concebida como una gran cita popular y artística

El sábado 22 de septiembre de 2018, el hipódromo de Compiègne debía abrir sus puertas a las 18:00, antes del inicio del concurso a las 20:30. La velada anunciaba varios momentos destacados, con un espectáculo inaugural fuera de competición, las tres creaciones internacionales en liza y, después, un final a cargo de ArtEventia. Este formato amplio y dinámico permitía instalar progresivamente el evento antes de dar paso a la competición propiamente dicha.

Para los candidatos al sorteo, había que llegar pronto, inscribirse in situ y estar listo para vivir la noche de otra manera. Bastaban unos minutos para pasar de espectador a jurado. Pero, una vez sentado, el papel exigía concentración, curiosidad y sensibilidad: mirar el cielo, escuchar la música, comprender la intención y luego otorgar una nota. Una experiencia poco común, en el corazón de un concurso internacional donde la pirotecnia se juzga tanto con los ojos como con el corazón.