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Jury

Masters de Feu 2017: el público invitado a unirse al jurado

Para la 2.ª edición de Masters de Feu, celebrada el viernes 8 de septiembre de 2017 en el hipódromo de Compiègne, cinco espectadores podían ser seleccionados al azar para integrar el jurado del concurso. Una oportunidad única para puntuar los espectáculos pirotécnicos junto a personalidades, con entradas para Parc Astérix y localidades Carré Or para la siguiente edición como premio.

Masters de Feu 2017: le public invité à rejoindre le jury

El viernes 8 de septiembre de 2017, Masters de Feu abría una puerta raramente accesible al gran público: la del jurado. Con motivo de la 2.ª edición del concurso internacional de arte pirotécnico, organizada en el hipódromo de Compiègne, cinco espectadores podían sentarse en la mesa de los jueces y participar en la evaluación de los espectáculos en competición por el Master d'Argent. Esta iniciativa unía la mirada del público con la de personalidades invitadas, entre ellas Sandra Lou y Philippe Candeloro, en una velada concebida como una gran cita popular, artística y espectacular.

Cinco espectadores en el corazón de la decisión

El principio era sencillo, pero especialmente gratificante para los participantes: se invitaba a los espectadores interesados a inscribirse in situ nada más llegar al hipódromo. Esa misma noche, a las 20:30, un sorteo debía designar a las cinco personas encargadas de representar al público dentro del jurado. Estos jueces por una noche se sumaban entonces a las siete personalidades ya movilizadas para decidir entre los competidores.

En un concurso pirotécnico, el jurado no se limita a admirar el cielo. Observa, compara y jerarquiza. Presta atención al ritmo, a la construcción del espectáculo, a la precisión de los efectos, a la relación entre la música y la escritura pirotécnica, pero también a la emoción general que se produce en el público. Ser jurado en Masters de Feu, aunque sea por una sola noche, equivale por tanto a entrar entre bastidores del juicio artístico: ese que transforma un castillo de fuegos artificiales en una obra de competición.

Una puntuación sobre 20 para decidir entre las naciones en competición

Los cinco miembros del público elegidos por sorteo tenían la misión de puntuar a los tres países en competición. La evaluación se realizaba sobre 20 puntos, según cuatro criterios anunciados por la organización. El objetivo era determinar al competidor llamado a conquistar el Master d'Argent, distinción vinculada a esta edición del concurso.

Esta mecánica de votación da toda su fuerza al evento. Masters de Feu no es solo una sucesión de cuadros luminosos: se apoya en una verdadera lógica de concurso. Cada casa pirotécnica presenta una creación con sus intenciones, sus elecciones estéticas, su dominio técnico y su capacidad para cautivar a una multitud reunida al aire libre. Al integrar también a espectadores, el jurado vuelve esta valoración aún más viva. Recuerda que la pirotecnia es un arte de precisión, pero también de recepción: se mide tanto en el cielo como en las miradas alzadas hacia él.

Sandra Lou y Philippe Candeloro entre las personalidades del jurado

El anuncio destacaba la presencia de Sandra Lou y Philippe Candeloro junto a los jurados procedentes del público. Su participación contribuía a dar a esta 2.ª edición una fuerte dimensión de acontecimiento. La composición de un jurado que mezclaba personalidades y espectadores permitía crear un equilibrio interesante: por un lado, miradas mediáticas o artísticas habituadas a grandes citas; por otro, la experiencia directa del público, sensible a la emoción, a la claridad del espectáculo y al impacto inmediato de los cuadros pirotécnicos.

Este diálogo entre experiencia, celebridad y percepción popular encaja perfectamente con el espíritu de Masters de Feu. El concurso se desarrolla en un entorno espectacular, pero se dirige a todos: familias, aficionados, curiosos, amantes de la música y de los grandes espectáculos nocturnos. Al invitar a cinco espectadores a ocupar un lugar en el jurado, la organización convertía la velada en un momento participativo, en el que el público dejaba de ser solo testigo para convertirse también en actor del palmarés.

Premios para prolongar la experiencia

Los cinco espectadores seleccionados por sorteo no se iban solo con el recuerdo de haber evaluado un concurso internacional. Cada uno debía recibir dos entradas para Parc Astérix, así como dos plazas en Carré Or para la edición 2018 de Masters de Feu. El dispositivo vinculaba así dos universos de ocio y espectáculo: por un lado, la emoción nocturna de un concurso pirotécnico; por otro, la experiencia familiar e inmersiva del célebre parque temático.

El anuncio citaba en particular Pégase Express, atracción entonces destacada como una novedad por descubrir en Parc Astérix. Para los ganadores, el premio ofrecía por tanto una doble promesa: vivir una jornada en el Irreductible Parc y regresar al año siguiente a Masters de Feu en condiciones privilegiadas, en Carré Or. Esta continuidad resulta interesante: el jurado de una noche se convertía también en invitado de honor para la edición siguiente, prolongando el vínculo entre el evento y sus espectadores más comprometidos.

Inscripciones in situ en la tienda oficial

Las inscripciones estaban previstas para el viernes 8 de septiembre de 2017, de 18:00 a 20:15, directamente in situ, en la tienda oficial de Masters de Feu. Como el sorteo estaba anunciado para las 20:30, los espectadores interesados debían presentarse antes del inicio de la velada y respetar ese horario preciso. Esta organización permitía identificar a los candidatos, elaborar la lista de participantes y proceder al sorteo en un plazo claro.

Una precisión importante acompañaba la convocatoria: participar en el sorteo para convertirse en miembro del jurado no eximía de la compra de una entrada para acceder al evento. En otras palabras, la inscripción en el dispositivo estaba reservada a los espectadores presentes o en condiciones de entrar en el recinto según las modalidades habituales de venta de entradas. La posibilidad de convertirse en jurado era un valor añadido de la experiencia, no un acceso gratuito a la velada.

Cuando el público se convierte en testigo privilegiado del arte pirotécnico

Con esta operación, Masters de Feu afirmaba una idea poderosa: un gran concurso pirotécnico se construye tanto con los fuegos artificiales como con quienes los contemplan. En el recinto del hipódromo de Compiègne, los espectadores no acudían solo a asistir a disparos espectaculares; algunos podían participar en el reconocimiento de una actuación, contribuir a una clasificación y formar parte de la dramaturgia del palmarés.

Este enfoque otorga una dimensión particular al Master d'Argent. El premio no se reduce a una recompensa técnica otorgada a distancia: se inscribe en una velada, en un ambiente, en un encuentro entre creadores que vienen a mostrar su saber hacer y un público reunido para vivir un momento excepcional. La presencia de jurados procedentes del gran público hace aún más tangible ese vínculo, al introducir la emoción colectiva en el proceso de decisión.

Este artículo constituye hoy una mirada retrospectiva sobre un anuncio publicado en 2017. Las modalidades mencionadas —fecha, horarios, sorteo, personalidades presentes y premios anunciados— corresponden a esa edición concreta de Masters de Feu. Dan testimonio de un momento en la historia del concurso en el que el evento invitaba a sus espectadores a pasar, durante una noche, de la grada a la mesa del jurado.